La evolución de la cerrajeria, las cerraduras y la seguridad

La cerrajería moderna nos hace pensar que el arte de la seguridad, los cierres y las cerraduras son algo reciente, sin embargo nada más lejos de la realidad; las cerraduras actuales pueden establecer una línea de relación casi directa con las primeras cerraduras conocidas diseñadas en Egipto hace más de 4.000 años y que estaban fabricadas de madera y metal. Los conceptos de llave y cierre tan comunes hoy día fueron desarrollados inicialmente en aquella época.

Cerradura China Yunan

Modelo de Cerradura China Yunan

Aquellos primeros modelos estaban fabricados en madera, una llave de madera con unas pequeñas prolongaciones de metal en un extremo, que encajaban perfectamente con un conjunto de pequeños pines de metal en el interior del cuerpo de la cerradura. Al insertar la llave, los extremos de la llave y los pines encajaban de tal manera, que era posible liberar el mecanismo de la cerradura y hacerlo girar. Este principio básico, a pesar de las diferencias en materiales, mejoras en métodos de manufacturación, calidad, refinamiento y precisión actuales, sigue siendo el mismo a pesar de los siglos.

Cerradura Nepalí. Kathmandu

Modelo de Cerradura Nepali Kathmandu

El desarrollo y la fabricación de una cerradura en aquellos tiempos (y hasta épocas muy recientes) era un proceso muy laborioso. En una forja se fabricaban uno a uno los componentes de la cerradura, sin que el herrero conociera cual iba a ser su uso, algunas de las piezas se fabricaban en forja, y otros eran fabricados de una sola pieza empleando moldes. El cerrajero como tal era el artesano que ensamblaba y ajustaba todas las piezas hasta fabricar el mecanismo, y por el carácter de su trabajo a menudo no compartía ni dejaba constancia salvo a sus aprendices del método y técnicas del oficio. Solo los más ricos o poderosos podían acceder a costear un trabajo tan artesano, y las cerraduras se desarrollaban por encargo sin que haya existido un acceso y uso popular de las mismas hasta hace relativamente poco en la historia.

Curiosamente, las cerraduras evolucionaron relativamente poco a lo largo de muchos siglos, existían cambios en la forma de la llave y la cerradura, y mejoras en cuanto a la sofisticación del mecanismo, pero había pocas variaciones sobre el concepto original.

Son sin embargo los romanos lo que más desarrollaron la tecnología que les permitió evolucionar y fabricar cerraduras construidas íntegramente de metal. Y son ellos lo que desarrollaron los pernos, guardas, abrazaderas, y el cuerpo completo de la cerradura así como las llaves. Pero nada de ello hubiese funcionado sin el desarrollo de algo tan básico como elemental hoy día: Los muelles.

Este último ingenioso detalle fue la clave para poder desarrollar no solo las cerraduras como aparatos mecánicos sino para llegar a convertirlo en toda una tecnología en sí misma.

Strong Box

Strong Box

En aquellas épocas el concepto de la seguridad se basaba principalmente en asegurar contenedores, donde la seguridad dependía tanto en los cierres, la cerradura y la llave, como de la solidez del contenedor siendo este en muchos casos una caja de metal macizo (Muy difíciles de cortar en épocas donde no había abundancia de herramientas) o bien la protección se basaba en el secreto, existiendo auténticas escuelas que desarrollaron joyeros, neceseres y secreteres con ingeniosos mecanismos de ocultación y apertura.

Durante la era medieval, se produjo un severo retroceso, pero por otro lado la necesidad de cierres dio el salto de ser utilizada casi exclusivamente en contenedores y cofres, a ser empleada también en puertas donde empezó a substituir a guardianes y celadores de carne y hueso. Se cree que fue en los monasterios y las encomiendas donde durante la edad media fueron los primero en emplear las cerraduras para puertas de manera extendida, empleando un mecanismo conocido como “La llave guardiana”, este mecanismo no emplea pines y se basa simplemente en una llave que se inserta y gira, la llave lleva talladas una serie de ranuras y extensiones en su extremo, si la llave es la correcta, esas ranuras en la llave encajan perfectamente en otras situadas en el interior y la llave gira accionando el mecanismo. Estas llaves se siguen empleando hoy día extensamente en portones y cancelas que no requieren de una seguridad extrema.

Hay que esperar casi hasta el siglo XVI para lo que se considera el primer cambio importante en el concepto de cerradura, y las primeras innovaciones en el diseño. Las innovaciones empezaron en Austria y el sur de Alemania, sobre todo en Núremberg y Augsburgo, a las que tomaría el relevo Gran Bretaña en el siglo XVIII en la ciudad de Willenhall, que se convirtió en la capital de la manufactura de llaves y cerraduras. A principios del S XIX resurge su contrapartida en Alemania, la ciudad de Velbert.

Yale

Modelo de Bombillo Yale

Tenemos que irnos ya al siglo XIX para que surja el que se considera es el inventor de la moderna llave de combinación Linus Yale Sr y su hijo, los que prácticamente fueron los inventores del modelo de llave que usamos hoy día, el padre desarrolló el modelo de tambor de pines, y su hijo la cerradura de combinación. Ambos fueron los fundadores de la famosa compañía de llaves y cerraduras Yale Lock Manufacturing Company.

Esta entrada fue publicada en Cerrajería. Guardar el enlace permanente. Tanto los comentarios como los trackbacks están cerrados.